24 may. 2011

La integración de tecnologías en la Enseñanza Superior



En el año 2008, el Dr. Rafi Nachmias (Tel Aviv University) presentó una investigación acerca de las concepciones pedagógicas de docentes universitarios en relación con el uso de plataformas virtuales en la enseñanza. La investigación consiste en el seguimiento de un grupo de 17 docentes elegidos por su uso positivo de la plataforma, entre el año 2001 al 2005. Se realizaron dos cuestionarios – pre y post – tomando en consideración el uso que realizan de la plataforma High Learn, disponible para todos los docentes en esa universidad[1].  
De los resultados de la investigación, puede apreciarse que en líneas generales, se nota una evolución levemente positiva o bien una línea estable, en las actitudes del profesorado en los niveles de integración de las herramientas tecnológicas a la enseñanza. Tomando en consideración que, los docentes elegidos son aquellos que de por sí son los que tienen una actitud positiva hacia la tecnología, y que ninguno de ellos tiene que realizar grandes esfuerzos para acceder a la plataforma – dado que es un servicio que les brinda la universidad – entonces, los resultados de la investigación no son tan alentadores como aparenta. Asimismo, entre todos los indicadores, el único que baja a lo largo de los años es el de la motivación del docente. Esto ocurre básicamente por la falta de incentivos externos al uso de las tecnologías, y entiendo yo, por la falta de actualización de la plataforma y de la actualización de esos docentes en su utilización. 
Mi experiencia personal con docentes universitarios en otra universidad, me indica una tendencia similar. En el mejor de los casos, los docentes universitarios utilizan la plataforma como “biblioteca” o como “tablero de anuncios”, y sub-utilizan el potencial comunicativo e interactivo que ésta brinda.
Tony Bates inició en los 90´ un trabajo muy serio en la British University de Columbia, con el fin de incluir tecnologías en dicha universidad. El trabajo supuso una reingeniería amplia de la organización a fin de adaptar todos sus sectores a las nuevas demandas y oportunidades de la sociedad de la información. I
ncluir tecnologías excede los límites del aula, incluye la tecnologización del sistema de bibliotecas, desarrollo de ayudas de todo tipo, apoyo tecnológico en todos los niveles de la organización. Como resultado, una universidad con un alto grado de inserción tecnológica y virtual. (Bates, 1997, 2003) En su libro, Bates propone una serie de principios bastante claros y a simple vista, simples, por ejemplo:
·         Las nuevas tecnologías conllevan una necesidad de cambio en las organizaciones a nivel macro, como así la necesidad de modificar concepciones y metodologías en el proceso de enseñanza, aprendizaje y evaluación.
·         Las nuevas tecnologías no suponen, en el corto plazo, una reducción de costos a la organización sino todo lo contrario. No obstante, en el mediano y largo plazo contribuyen a una optimización de los recursos.
·         Las nuevas tecnologías suponen, en principio, la aparición de “llaneros solitarios” que lideran el cambio y la innovación. No obstante, esta modalidad no es efectiva, y es necesaria una estrategia generalizada de inclusión de las tecnologías en la enseñanza. 
·         Los docentes universitarios son quizás, el grupo que requiere de mayor capacitación y apoyo permanente en la inclusión de las nuevas tecnologías; asimismo, es necesario que estos docentes se interioricen acerca del funcionamiento de las leyes de la propiedad intelectual.
Entonces, podemos apreciar que, la clave en todo cambio educativo y también cuando se trata de la inclusión de nuevas tecnologías, tiene al grupo de docentes como protagonista central.
Una visión institucional clara y potente, compartida por el personal y que incluye valores como innovación, eficiencia y creatividad, no puede prescindir de los avances de nuestra era y menos aún, no preocuparse por la inserción del grupo de docentes en esa visión.

Marcelo I. Dorfsman







[1] La plataforma High Learn, que pertenece a Britannica, estuvo disponible hasta hace pocos años en todas las universidades israelíes, y ha sido reemplazada en forma gradual por la plataforma Moodle

8 may. 2011

Tecnología y Enseñanza Superior: El dilema de las universidades

Durante los últimos 15 años, asistimos la irrupción de la tecnología ha desafiado a las instituciones educativas en todos los niveles y, en forma particular, a las instituciones universitarias.
Más allá de los emprendimientos en educación a distancia de instituciones de larga tradición como la Open University en Gran Bretaña, o instituciones "nacidas virtuales", como la Oberta de Catalunya (UOC) o la Universidad de Quilmes, en Argentina; el verdadero desafío consiste en integrar la tecnología al aula en todas sus formas; en la enseñanza a distancia y la presencial; en la biblioteca y en la investigación; en la docencia y en la administración.
Las universidades han cumplido tradicionalmente con tres funciones principales:
  • -       producir nuevo conocimiento
  • -       conservar – transmitir conocimiento
  • -       servir a las necesidades de la sociedad

En forma intencionada ordené las tres funciones de esta manera, a fin de poner de relieve de qué manera, en mi opinión, se ven a si mismas hoy en día las Universidades.
La transmisión del conocimiento no es considerada por las universidades, como su función principal. La enseñanza no es, en la mayoría de los casos, parámetro de excelencia para los catedráticos e investigadores y, en el mejor de los casos, es estimulada con menciones o evaluaciones “morales”. Difícilmente la inversión en “enseñanza” es recompensada, y menos aún es considerada para acceder a ascenso,s nombramientos o becas de investigación. No obstante, las universidades no han ignorado los cambios producidos a su alrededor  merced a la irrupción de las tecnologías, los cuales se traducen en cuatro planos principales
  • -       La creación de grandes redes de investigación y colaboración académica
  • -       Cambios en la administración académica
  • -       Cambios en la administración de las bibliotecas
  • -       Cambios en los procesos de enseñanza y aprendizaje

Entre estos planos, podemos decir que en tanto los tres primeros se han desarrollado de manera notable, en particular en las universidades con más acceso a recursos tecnológicos, el último de ellos está aún en posición de desventaja respecto de ellos. Reconozcamos que, en un nivel alarmantemente generalizado, la enseñanza no es considerada en el nivel superior, como una disciplina relevante. Entonces, la inclusión de tecnologías en la enseñanza, en la medida en que no se trata de algún “Llanero Solitario” (tal como los denomina Tony Bates) no se ha generalizado.
Aún las universidades como la mía - la Universidad hebrea de Jerusalem - en las que los docentes tienen acceso a plataformas virtuales, e infraestructura adecuada en todas las aulas, no despegan en este sentido.
Las posibilidades que brinda hoy la tecnología son muy amplias, y el uso es muy reducido. En próximas entregas, analizaré posibles causas de este fenómeno, y ofreceré asimismo alternativas y recomendaciones en esta área.

Marcelo I. Dorfsman