15 jul 2011

Tecnología y Benchmarking: una variable de la enseñanza con casos

Una variable interesante de la enseñanza con casos, que propongo como metodología efectiva y confiable, es la enseñanza a través del Benchmarking. 
El Benchmarking es un concepto muy utilizado en los círculos de la empresa y los negocios, y  puede definirse como un proceso sistemático y continuo para evaluar comparativamente los productos, servicios y procesos de trabajo en organizaciones. 
Su utilización responde al propósito de transferir el conocimiento de esas prácticas y su aplicación a otras organizaciones. El concepto de Benchmarking se sintetiza entonces, en nuestro contexto, como la voluntad expresa de una institución por identificar las mejores prácticas que se llevan a cabo en otras instituciones, e implementarlas de alguna manera, en la propia institución.
Al analizar la inclusión de las tecnologías en las instituciones de enseñanza superior, partimos de algunos supuestos en cuanto a sus potenciales y ventajas:
-        Los estudiantes pueden acceder a la enseñanza de calidad desde cualquier lugar y en cualquier momento.
-        La información a obtener ya no es propiedad “exclusiva” del profesor, sino que se puede acceder a ella mediante diferentes canales.
-        Los materiales multimediales o en el internet, responden a criterios de organización y de diseño que los convierte en más eficaces y dinámicos para los alumnos[1].
-        Las NT pueden diseñarse para facilitar destrezas de aprendizaje de orden superior, tales como  la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
-        Las NT facilitan la comunicación y la interacción entre docentes y estudiantes.
-        Las NT pueden facilitar el trabajo colaborativo y grupal, el uso de profesores invitados de otras instituciones, clases internacionales, etc[2].
A través del Benchmarking, apelamos al análisis de la “buenas prácticas” universitarias. El estudio, la comprensión y el análisis tienen el propósito de transferir el conocimiento de esas prácticas y su aplicación a otras organizaciones.
El concepto de Benchmarking nos propone entonces definir la “buena práctica”, en función de criterios pedagógicos, filosóficos e institucionales; aprender de las “buenas prácticas” de otras instituciones – abriendo de este modo líneas posibles de cooperación inter-institucional; y plantear por último una estrategia de aprendizaje interno que da cuenta de la necesidad de reorganización y reestructuración propias de la inclusión del componente tecnológico en la enseñanza.




[1] Por supuesto, en la medida que estos criterios se cumplen. No todo material multimedial o internético es efectivo o adecuado para la enseñanza, y en ocasiones responden a criterios tradicionales y directivistas.
[2] Mediante el uso de Google docs en el primer caso, o de Wiziq en el segundo. 

10 jul 2011

Incluir tecnologías a través de casos: El Proyecto Facebook

Mucho hemos hablado acerca de la inclusión de tecnologías a través de casos. Llegó el momento de comenzar a mostrar de qué estamos hablando.
¿Qué es un caso y cómo se integra la tecnología en la enseñanza a través de casos?
Un caso es un relato, que da cuenta de cierta problemática particular. Selma Wasserman recupera en su libro el valor del relato en primera persona, relato abierto y no resuelto, construido o recuperado para la enseñanza. Los casos dan cuenta de situaciones complejas. No tienen una resolución unidireccional sino que toda resolución da cuenta de la necesidad de evaluar, reflexionar, debatir, intercambiar.
En nuestra propuesta de enseñanza a través de casos, los elementos centrales a tomar en cuenta son: La gran idea, Los personajes, la calidad del relato, el dilema y las preguntas críticas.
¿Cómo integramos tecnologías a través de casos?
El caso es un relato, construido o recuperado para la enseñanza. Los casos recuperados son relatos de situaciones reales, que hemos elegido de acuerdo con criterios de selección curricular adecuados a las edades y a los contenidos que enseñamos.
Un caso modelo para la enseñanza en el nivel universitario es el “Proyecto Facebook”. El proyecto Facebook es una experiencia participativa de la Cátedra de Procesamiento de Datos de la Carrera de Comunicación en la UBA, a cargo de Alejandro Piscitelli. En el proyecto participaron más de 250 personas, contando al plantel docente y a los estudiantes.
El proyecto cuenta con 5 fases, que pueden apreciarse en la página del mismo en Facebook: 
Las producciones y las reflexiones acerca del proyecto se encuentran en el sitio oficial del mismo:
La presentación del proyecto está subida en la página en formato Prezi, o bien pueden encontrarla en: http://prezi.com/explore/search/?search=proyecto+facebook
Entre los materiales de la clase, está subido el texto producido en forma colectiva: “El Proyecto Facebook y la Posuniversidad” (Piscitelli, 2010).
El relato de este caso y su exposición como experiencia, el análisis de las fases transcurridas, la riqueza de los materiales – disponibles en la website del proyecto, o bien en los weblogs, en Facebook y demás, junto con las abundantes reflexiones teóricas provenientes del libro producido por la cátedra, requieren de la destreza didáctica del docente que recupera un caso real y lo transforma para su enseñanza.
Un material interesante para analizar en este proyecto es su presentación en video.  Al observar este video, el lector podrá apreciar el espíritu filosófico y pedagógico de sus mentores.  Entonces, podrá también revisar los fundamentos del proyecto, sus enunciados, sus producciones multimediales, sus mensajes explícitos e implícitos.
Entonces, podemos avanzar en nuestra premisa (de didactizar el proyecto y el caso) y preguntarnos por el dilema porque, el caso es caso porque tiene un dilema. Y en este caso, el dilema puede ser un “auto-dilema” relacionado con la propia capacidad para encarar un proyecto de nivel superior de características similares; o bien un “meta-dilema” pedagógico, dilema que se origina en la reflexión didáctico del caso y cuyo propósito es orientar la lectura del caso, y a su vez orientar también la construcción, a futuro, de vuestra propia propuesta de enseñanza.
El Proyecto Facebook, en tanto caso de enseñanza, permite interrogarse acerca de los paradigmas dominantes en la enseñanza y en el aprendizaje como también, acerca de los paradigmas dominantes acerca del sentido de las tecnologías y su rol en la enseñanza.
En próximas publicaciones, los invitaré a revisar diferentes casos para la enseñanza.  

Marcelo I. Dorfsman 

30 jun 2011

Enseñar casos con tecnologías, enseñar tecnologías a través de casos

La inclusión de las tecnologías en la enseñanza es una tarea ardua, que requiere de un plan estratégico institucional, herramientas claras de gestión y de implementación, una metodología didáctica mixta y clara, y mucha persistencia en el logro de los objetivos. 
La decisión de incluir tecnologías no es personal, es institucional. La institución es la que en primer lugar, debe tomar la decisión estratégica de incluir a la dimensión tecnológica en la visión institucional, difundir esa visión y procurar todos los medios para el cumplimiento de los objetivos.
En este artículo, no voy a tratar la dimensión institucional de la integración de las tecnologías. Para ello, recomiendo los trabajos realizados por Tony Becher a propósito de su interesante proyecto en la British University de Columbia.
Mi propósito es profundizar hoy en algunas de las herramientas didácticas que considero más apropiadas para el análisis, estudio y reflexión en torno de esta cuestión: la metodología de la enseñanza de casos.
En primer lugar, voy a afirmar que, más allá de cuál es el objeto de la enseñanza, considero que la metodología de casos es una de las más efectivas herramientas con que cuenta la didáctica.
El caso, en tanto relato construido o recuperado para la enseñanza, es una historia que deviene significativa para aquellos que van a participar de la misma; docentes y alumnos.
El caso es real. Independientemente de que sea real… es decir, es pasible de haber sido real.
El caso es dilemático desde la propuesta, pertinente desde sus contenidos, ágil desde su relato.
Entonces, a aquellos docentes que se alfabetizan digitalmente con los primeros elementos del entorno digital - Internet, exploradores, procesador de textos, presentaciones Power Point,  Google y sus herramientas – ¿por qué no ofrecerles escenarios posibles en los cuales ellos, de manera “virtual” propiamente dicha, experimenten situaciones en las que otros docentes han implementado esas mismas herramientas, u otras, en el aula?
Y, en segundo lugar, ¿por qué no ofrecerles la posibilidad de construir sus propios casos y ponerlos a debate y discusión como modo de entrenamiento y reflexión sobre sus propias prácticas?


A los interesados en el tema, recomiendo la lectura de los siguiente textos: 
Wasserman, S. “El estudio de casos como método de enseñanza” Amorrortu, Bs As.
Litwin, Maggio y Lipsman: “Tecnologías en las aulas”, Amorrortu, Bs. As.

24 may 2011

La integración de tecnologías en la Enseñanza Superior



En el año 2008, el Dr. Rafi Nachmias (Tel Aviv University) presentó una investigación acerca de las concepciones pedagógicas de docentes universitarios en relación con el uso de plataformas virtuales en la enseñanza. La investigación consiste en el seguimiento de un grupo de 17 docentes elegidos por su uso positivo de la plataforma, entre el año 2001 al 2005. Se realizaron dos cuestionarios – pre y post – tomando en consideración el uso que realizan de la plataforma High Learn, disponible para todos los docentes en esa universidad[1].  
De los resultados de la investigación, puede apreciarse que en líneas generales, se nota una evolución levemente positiva o bien una línea estable, en las actitudes del profesorado en los niveles de integración de las herramientas tecnológicas a la enseñanza. Tomando en consideración que, los docentes elegidos son aquellos que de por sí son los que tienen una actitud positiva hacia la tecnología, y que ninguno de ellos tiene que realizar grandes esfuerzos para acceder a la plataforma – dado que es un servicio que les brinda la universidad – entonces, los resultados de la investigación no son tan alentadores como aparenta. Asimismo, entre todos los indicadores, el único que baja a lo largo de los años es el de la motivación del docente. Esto ocurre básicamente por la falta de incentivos externos al uso de las tecnologías, y entiendo yo, por la falta de actualización de la plataforma y de la actualización de esos docentes en su utilización. 
Mi experiencia personal con docentes universitarios en otra universidad, me indica una tendencia similar. En el mejor de los casos, los docentes universitarios utilizan la plataforma como “biblioteca” o como “tablero de anuncios”, y sub-utilizan el potencial comunicativo e interactivo que ésta brinda.
Tony Bates inició en los 90´ un trabajo muy serio en la British University de Columbia, con el fin de incluir tecnologías en dicha universidad. El trabajo supuso una reingeniería amplia de la organización a fin de adaptar todos sus sectores a las nuevas demandas y oportunidades de la sociedad de la información. I
ncluir tecnologías excede los límites del aula, incluye la tecnologización del sistema de bibliotecas, desarrollo de ayudas de todo tipo, apoyo tecnológico en todos los niveles de la organización. Como resultado, una universidad con un alto grado de inserción tecnológica y virtual. (Bates, 1997, 2003) En su libro, Bates propone una serie de principios bastante claros y a simple vista, simples, por ejemplo:
·         Las nuevas tecnologías conllevan una necesidad de cambio en las organizaciones a nivel macro, como así la necesidad de modificar concepciones y metodologías en el proceso de enseñanza, aprendizaje y evaluación.
·         Las nuevas tecnologías no suponen, en el corto plazo, una reducción de costos a la organización sino todo lo contrario. No obstante, en el mediano y largo plazo contribuyen a una optimización de los recursos.
·         Las nuevas tecnologías suponen, en principio, la aparición de “llaneros solitarios” que lideran el cambio y la innovación. No obstante, esta modalidad no es efectiva, y es necesaria una estrategia generalizada de inclusión de las tecnologías en la enseñanza. 
·         Los docentes universitarios son quizás, el grupo que requiere de mayor capacitación y apoyo permanente en la inclusión de las nuevas tecnologías; asimismo, es necesario que estos docentes se interioricen acerca del funcionamiento de las leyes de la propiedad intelectual.
Entonces, podemos apreciar que, la clave en todo cambio educativo y también cuando se trata de la inclusión de nuevas tecnologías, tiene al grupo de docentes como protagonista central.
Una visión institucional clara y potente, compartida por el personal y que incluye valores como innovación, eficiencia y creatividad, no puede prescindir de los avances de nuestra era y menos aún, no preocuparse por la inserción del grupo de docentes en esa visión.

Marcelo I. Dorfsman







[1] La plataforma High Learn, que pertenece a Britannica, estuvo disponible hasta hace pocos años en todas las universidades israelíes, y ha sido reemplazada en forma gradual por la plataforma Moodle

8 may 2011

Tecnología y Enseñanza Superior: El dilema de las universidades

Durante los últimos 15 años, asistimos la irrupción de la tecnología ha desafiado a las instituciones educativas en todos los niveles y, en forma particular, a las instituciones universitarias.
Más allá de los emprendimientos en educación a distancia de instituciones de larga tradición como la Open University en Gran Bretaña, o instituciones "nacidas virtuales", como la Oberta de Catalunya (UOC) o la Universidad de Quilmes, en Argentina; el verdadero desafío consiste en integrar la tecnología al aula en todas sus formas; en la enseñanza a distancia y la presencial; en la biblioteca y en la investigación; en la docencia y en la administración.
Las universidades han cumplido tradicionalmente con tres funciones principales:
  • -       producir nuevo conocimiento
  • -       conservar – transmitir conocimiento
  • -       servir a las necesidades de la sociedad

En forma intencionada ordené las tres funciones de esta manera, a fin de poner de relieve de qué manera, en mi opinión, se ven a si mismas hoy en día las Universidades.
La transmisión del conocimiento no es considerada por las universidades, como su función principal. La enseñanza no es, en la mayoría de los casos, parámetro de excelencia para los catedráticos e investigadores y, en el mejor de los casos, es estimulada con menciones o evaluaciones “morales”. Difícilmente la inversión en “enseñanza” es recompensada, y menos aún es considerada para acceder a ascenso,s nombramientos o becas de investigación. No obstante, las universidades no han ignorado los cambios producidos a su alrededor  merced a la irrupción de las tecnologías, los cuales se traducen en cuatro planos principales
  • -       La creación de grandes redes de investigación y colaboración académica
  • -       Cambios en la administración académica
  • -       Cambios en la administración de las bibliotecas
  • -       Cambios en los procesos de enseñanza y aprendizaje

Entre estos planos, podemos decir que en tanto los tres primeros se han desarrollado de manera notable, en particular en las universidades con más acceso a recursos tecnológicos, el último de ellos está aún en posición de desventaja respecto de ellos. Reconozcamos que, en un nivel alarmantemente generalizado, la enseñanza no es considerada en el nivel superior, como una disciplina relevante. Entonces, la inclusión de tecnologías en la enseñanza, en la medida en que no se trata de algún “Llanero Solitario” (tal como los denomina Tony Bates) no se ha generalizado.
Aún las universidades como la mía - la Universidad hebrea de Jerusalem - en las que los docentes tienen acceso a plataformas virtuales, e infraestructura adecuada en todas las aulas, no despegan en este sentido.
Las posibilidades que brinda hoy la tecnología son muy amplias, y el uso es muy reducido. En próximas entregas, analizaré posibles causas de este fenómeno, y ofreceré asimismo alternativas y recomendaciones en esta área.

Marcelo I. Dorfsman 

24 abr 2011

Nuevos modos de transmitir conocimiento

Hola, acabo de conocer un interesante sitio que se llama Khan.Academy y que los invito a conocer.
Hace un tiempo atrás, comentaba con un familiar acerca de mis actividades en Educación a Distancia. En ese momento, estaba trabajando en un proyecto de la Universidad de Buenos Aires, y me dedicaba a asesorar a profesores universitarios en el diseño de clases virtuales.
Hoy también lo hago, en la Universidad de Jerusalem, y sigo pensando que es una excelente manera de producir conocimientos para la enseñanza on line.
En la charla con este familiar, que era y es un empresario exitoso de la consultoría informática, él me decía que para crecer tenía que "enlatar" el conocimiento "para reproducirlo" y venderlo.
Reconozco que la palabra "enlatar", a quien proviene de la educación y en particular, de la educación para la igualdad y la equidad, no me resultaba muy "amigable", y por otro lado, no veía ninguna manera de llevar esa propuesta a cabo.
Khan Academy es una especie de "enlatado" del conocimiento. Si revisan, se van a encontrar con una gran cantidad de videos, presentaciones y tutoriales, producidos por docentes y profesores, que tratan temáticas específicas como álgebra o trigonometría.
Están ahí, a disposición, para elegirlos y usarlos.
Además, tienen ejercicios a través de los cuales los alumnos y sus docentes pueden auto-evaluarse, midiendo su progreso en un tiempo dado.
Entonces, cuál es el lugar del docente?
A la manera de la vieja máquina de enseñar de Skinner, el docente ya no debe preocuparse de la transmisión del conocimiento, y ni siquiera de la escolarización del conocimiento a ser construido con sus alumnos sino que se convierte en una especie de tutor que puede trabajar en forma personalizada con cada uno de ellos.
Ventajas? Pues si, la personalización de la enseñanza.
Desventajas? la despersonalización de la producción del contenido.
En este caso, los enlatados no son tan convincentes, y aunque la magia de los entornos tecnológicos haga posible la creación de esta biblioteca gigante de recursos educativos, no veo que la misma sea más productiva que la vieja máquina de enseñar, que quedó atrás hace ya varias décadas.

Espero sus comentarios,

Marcelo I. Dorfsman

5 abr 2011

Los Jóvenes y la Información III: “Socios tecnológicos”

Revisando materiales disponibles, me encontré con esta herramienta: Parental  Skype Recorder.
Este programa, perteneciente a la familia de Skype, tiene como propósito explícito, servir a los padres como programa “espía” de las conversaciones de los hijos.
El funcionamiento es muy simple: El programa se instala en forma clandestina en el equipo del niño / joven, y se activa en forma automática al comenzar cualquier conversación Skype, convirtiéndose en una especie de “Gran Hermano” invisible, al servicio de los padres. Lógicamente, para poder escuchar las conversaciones grabadas, los padres deberán acceder a la pc del niño, sin su autorización.
Al leer estas líneas, el lector seguramente reaccionará en primera instancia, rechazando este tipo de metodologías por suponer una invasión no aceptable a la privacidad.
Posiblemente, en una segunda lectura, el lector mismo se pregunte: ¿Y si no es así, cómo? ¿O acaso no tengo derecho, como padre, a saber lo que hace mi hijo y “salvarlo” en caso de estar en peligro?
Ambos planteos tienen aspectos complejos y problemáticos:
La privacidad de nuestros hijos es un valor innegable. Respetar sus espacios y estimularlo en la construcción de nuevos  ambientes, nuevas relaciones y nuevos desafíos es una manera de ayudarlos a crecer y a fortalecerse, aún a riesgo de que se encuentren con dificultades, se golpeen y sufran.
No obstante, siempre nos preguntamos hasta qué punto los dejamos solos, y cuándo es el momento de brindarles nuestra ayuda. En situaciones ideales, el momento indicado es aquél en que ellos solicitan nuestra ayuda. No obstante, puede ocurrir, y a menudo, que no lo hagan a tiempo.
Y entonces, nos encontramos frente al dilema tan frecuente entre educadores que es ¿“Cuándo Intervenir”?
El mundo de la tecnología nos ofrece, como esta, muchas otras posibilidades de “intervenir”, de diferentes maneras y estilos. Introducir programas espías en la pc de nuestros niños es una opción, en mi opinión, no muy efectiva y conveniente que además supone el riesgo – muy cierto – que nuestros niños la detecten y entonces, el remedio es peor que la enfermedad…
Y entonces, el camino es arduo y complejo: respetando la privacidad del niño, es conveniente tratar de que él mismo nos abra su mundo voluntariamente. Conversar con él, interesarse por ese mundo que hoy ocupa varias horas diarias, pedirle ayuda genuina en el uso de las herramientas que él domina y nosotros no; en fin, se trata de convertir a nuestro hijo-hija en nuestro “socio tecnológico”.
¿Cómo es esto?
Se trata de convertir una “debilidad” en “fortaleza” y construir con él un lenguaje común. Nuestros hijos nos pueden enseñar a usar Facebook con todas sus herramientas y aplicaciones, nos pueden ayudar con problemas que tengamos en Word, Excel o Power Point; seguramente podrán ayudarnos a desarrollar un blog personal o profesional; subir videos a Youtube previa edición en Windows Movie Maker, o similares; y sin lugar a dudas, nos podrán tener al tanto de novedades y curiosidades que aparezcan. Sin duda, si ellos no conocen a fondo estas herramientas, podremos pedirles que nos ayuden a aprenderlas, y en este caso, efectivamente estamos “construyendo” juntos.
Si nuestros hijos pasan muchas horas frente a la pantalla, simplemente podemos preguntarles qué hicieron, qué aprendieron y con quién se comunicaron. Es lícito interesarse por sus “nuevas amistades”, preguntándoles cómo las conocieron y aconsejándoles de qué manera cuidarse de los riesgos (reales) que existen al entablar relaciones con desconocidos.
Es conveniente y recomendable conversar en la mesa familiar sobre episodios relacionados con Internet: casos de robos, violaciones y asesinatos perpetrados utilizando este tipo de contactos no deben ser ocultados sino conversados sin que esto sea entendido como “amenazas” o “acusaciones veladas” a nuestros hijos. Asimismo, vale la pena también comentar episodios más felices, que también existen en el mundo de la Red.
Nada de lo que hagamos nos dará una garantía absoluta en cuanto a seguridad e integridad de nuestros niños. Cuando salen a la calle solos para ir a la escuela o a hacer alguna compra, tampoco la tenemos. Internet nos genera la ilusión del “control total”, y en algún punto es una ilusión bastante ajustada a la realidad.
Sin embargo, estamos hablando de nuestros niños y no del internet, por lo cual el diálogo, la comunicación directa con ellos, el respeto y el genuino interés por acompañarlos, conociendo su mundo y su lenguaje para construir uno propio, es posiblemente el camino más arduo y a la vez, el más efectivo.
Con esto, doy por finalizada esta serie de tres artículos. 
Los primeros dos artículos de la serie son: 


Los jóvenes y la información: Lectura Crítica en la Red 
Los Jóvenes y la Información II: ¿Es la censura?

Los invito a dejar sus comentarios.